{"id":140,"date":"2021-03-13T19:07:50","date_gmt":"2021-03-14T00:07:50","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.uniandes.edu.co\/arte-conflicto-colombia\/?p=140"},"modified":"2021-07-06T17:05:28","modified_gmt":"2021-07-06T22:05:28","slug":"cuando-colindan-el-campo-y-la-ciudad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.uniandes.edu.co\/arte-conflicto-colombia\/cuando-colindan-el-campo-y-la-ciudad\/","title":{"rendered":"Cuando colindan el campo y la ciudad:"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Expresiones del conflicto colombiano en <em>Cuando lo negro sea bello<\/em> de Adolfo Pacheco y <em>Las tetas de mi madre<\/em> de Crack Family<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">Adolfo Pacheco y el grupo de rap Crack Family parecen artistas radicalmente opuestos. La cumbia de Pacheco nos habla sobre el campo y, en particular, sobre los Montes de Mar\u00eda; Crack Family utiliza el rap para hablar sobre las realidades de los barrios marginales, en particular de Bogot\u00e1 (siendo ambos g\u00e9neros derivados de las m\u00fasicas africanas en el continente americano). Sin embargo, a pesar de sus diferencias, podemos encontrar similitudes en la forma en como los aspectos ac\u00fasticos de las piezas hablan de la violencia en los contextos rural y urbano. A la vez, vemos similitudes en el tratamiento de temas como la imposibilidad de la justicia y la violencia sexual. As\u00ed, cuando observamos con detalle, podemos afirmar que la cumbia <em>Cuando lo negro sea bello<\/em> de Adolfo Pacheco y el rap<em> Las tetas de mi madre<\/em> de Crack Family <em>expresan una impotencia por la incapacidad de ejercer justicia en espacios sociales marginales en el marco de la violencia en Colombia.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En primer lugar, podemos observar las cualidades ac\u00fasticas formales que aportan a la significaci\u00f3n de estas obras. En <em>Cuando lo negro sea bello<\/em>, podemos o\u00edr la tambora, la marca y la gaita tradicional de la cumbia colombiana. Estas cualidades ac\u00fasticas son lo que, en principio, nos ayudan a ubicar la obra de Pacheco en un contexto rural. M\u00e1s espec\u00edficamente, nos ubica en la tradici\u00f3n de la m\u00fasica afro de la costa Caribe colombiana, y en una de las zonas m\u00e1s brutalizadas por la violencia: los Montes de Mar\u00eda. La forma espec\u00edfica mediante la cual nos situamos en este contexto rural es mediante el sonido de la gaita y la tambora que abren la canci\u00f3n, que traen elementos expresivos que en s\u00ed mismos nos hablan de la violencia. As\u00ed lo comenta Mar\u00eda del Rosario Acosta L\u00f3pez, recopiladora de los textos escogidos en la compilaci\u00f3n <em>Resistencias al olvido: memoria y arte en Colombia<\/em>, acerca de la opini\u00f3n del propio autor: \u201cDice Pacheco que la m\u00fasica de gaita, que es ind\u00edgena, es m\u00e1s triste que la cumbia (\u2026). Esa tristeza est\u00e1 ligada a la tierra y a su historia, a los Montes de Mar\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>. As\u00ed pues, la gaita aparece como una expresi\u00f3n emocional propia asociada al campo y a la violencia vivida en el espacio rural desde el cual se enuncia la obra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Paralelamente, los componentes ac\u00fasticos del rap <em>Las tetas de mi madre<\/em> expresan algo en s\u00ed mismos. Cuando escuchamos la canci\u00f3n, podemos o\u00edr una base ac\u00fastica que incorpora piano, bajo y bater\u00eda, con inclusiones ocasionales de otros instrumentos, repetidos en un <em>loop<\/em> constante. La bater\u00eda le da la forma al <em>beat, <\/em>que es el componente r\u00edtmico central. El piano, por su parte, parece que busca apelar a una sensibilidad auditiva,&nbsp;que en alguna medida podemos interpretar como un intento de causar una regresi\u00f3n a la infancia, lo cual es un tema central en la obra.. Esta base ac\u00fastica permite que el centro creativo de cada pieza sea la expresi\u00f3n oral y, a la vez, con el uso de esta base nos est\u00e1 ubicando dentro de un contexto propiamente urbano. As\u00ed pues, como parte de la tradici\u00f3n urbana del rap, esta canci\u00f3n utiliza la repetici\u00f3n de la base r\u00edtmica para componer una letra que exprese la violencia dentro de un contexto urbano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de hablar de los elementos sensibles y t\u00e9cnicos de las bases ac\u00fasticas de cada canci\u00f3n, podemos considerar la letra en su tratamiento de los temas asociados con tipos de violencia comunes a espacios rurales y urbanos; en particular, a la b\u00fasqueda de justicia ante la violencia y ante la violencia sexual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed pues, el primer tema al que nos introduce la letra de Pacheco es a la necesidad de justicia despu\u00e9s de un acto de violencia, que en el caso de ambas letras ser\u00e1 una violencia sexual. Pacheco dice: \u201cJos\u00e9, coge tu machete que el tiguelillo del pueblo \/ se burl\u00f3 de Mar\u00eda\u201d <a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a> con lo que la voz po\u00e9tica pide a Jos\u00e9 que vaya a ejercer justicia por una violaci\u00f3n. De manera paralela, la voz po\u00e9tica en <em>Las tetas de mi madre<\/em> pide que el cuerpo de su madre sea respetado: \u201cque las tetas de mi madre sean de madre \/ y no de los pagazos de esta gonorrea de mundo picho\u201d<a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a>. Vale aclarar que en la pel\u00edcula <em>Las tetas de mi madre<\/em> en la que se inscribe la canci\u00f3n, la madre del protagonista se ve obligada a desnudarse seductoramente en una cabina mientras es observada por hombres an\u00f3nimos; este tipo de mirada de consumo unidireccional provocada por la necesidad econ\u00f3mica y la desigualdad social la podemos leer como un gesto de violencia sexual asociada, como en la canci\u00f3n de Pacheco, al cuerpo femenino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ambos casos tambi\u00e9n hay una expresi\u00f3n del trauma pasado. Por un lado, en <em>Cuando lo negro sea bello<\/em> se habla de la violaci\u00f3n como un hecho traum\u00e1tico. De la misma forma, el tema central en <em>Las tetas de mi madre<\/em> es el recuento de las experiencias de violencia vividas en la infancia. Es bajo esta \u00f3ptica que Acosta L\u00f3pez analiza la obra de Pacheco: \u201cesos \u2018regresos brutales\u2019 de la experiencia traum\u00e1tica [\u2026] se escuchan en la cumbia de Pacheco como un ciclo de violencia y venganza\u201d<a href=\"#_ftn4\">[4]<\/a>&nbsp; lo que a la vez nos puede servir como una clave de interpretaci\u00f3n sobre la canci\u00f3n de Crack Family. Esa experiencia traum\u00e1tica se muestra en la letra de Pacheco cuando la voz po\u00e9tica dice: \u201cYo soy un tigre dormido que todas las noches sue\u00f1a \/ con el mundo que dej\u00e9 \/ y quitar\u00e9 vengativo cuando lo negro sea bello\u201d<a href=\"#_ftn5\">[5]<\/a>; a la voz po\u00e9tica lo persigue el tiempo pasado, y anuncia que el ciclo de violencia cerrar\u00e1 s\u00f3lo cuando haya una reivindicaci\u00f3n social y cultural de la identidad negra en Colombia (aludida como \u2018lo negro\u2019 en el t\u00edtulo de la canci\u00f3n). Lo mismo ocurre en la canci\u00f3n de Crack Family, cuando la voz po\u00e9tica dice: \u201c(He crecido) sin amor que me acompa\u00f1ara \/ (He sentido) momentos destruyen mi alma \/ (es mi destino) no volver al punto donde estaba\u201d<a href=\"#_ftn6\">[6]<\/a> (v.v 28-31). Es sobre la regresi\u00f3n brutal de lo vivido en la infancia que incluye violencia traum\u00e1tica, que la voz toma una distancia temporal desde la cual narra (o <em>poetiza<\/em>) los hechos. Ambos entonces entienden su pasado como violento y s\u00f3lo pueden referirse a \u00e9l como un trauma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ambas piezas concluyen con una reflexi\u00f3n sobre el destino violento que ahora los persigue. Despu\u00e9s de la violaci\u00f3n de Mar\u00eda, la voz po\u00e9tica de <em>Cuando lo negro sea bello<\/em> no puede dejar de unir intr\u00ednsecamente la violencia sufrida por ella con la violencia sufrida por \u00e9l mismo y con su sentido de identidad negra, con la repetici\u00f3n de un verso simple, pero terrible: \u201cEs tu destino, Mar\u00eda \/ como tu piel y la m\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn7\">[7]<\/a>. El hecho de que este verso sea el estribillo de la canci\u00f3n nos incorpora la noci\u00f3n de que lo que le ocurri\u00f3 a Mar\u00eda se trata de un ciclo de violencia del cual no pueden escapar las negritudes debido a su marginalidad hist\u00f3rica, econ\u00f3mica, pol\u00edtica y social. De manera parecida, un par de versos en <em>Las tetas de mi madre<\/em> nos vaticina este destino violento y universaliza este tipo de violencia: \u201cY si me ven no se r\u00edan, podr\u00eda pasarle a usted \/ un instante en la vida puede echar todo a perder\u201d<a href=\"#_ftn8\">[8]<\/a>. Estos dos versos nos anuncia que cualquiera puede caer en esta violencia, y el hecho de que estos dos versos se repitan nos introduce a la misma noci\u00f3n de violencia c\u00edclica a la que nos introduce el estribillo de Pacheco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed pues, podemos ver estas dos piezas como producidas en espacios que viven la violencia de manera diametralmente distinta (el campo y la ciudad), y que, a\u00fan as\u00ed, expresan angustias similares. El espacio simb\u00f3lico que comparten es el espacio de la marginalidad que existe en ambas tradiciones musicales y en ambos casos se deriva de tradiciones africanas esclavizadas y marginadas. As\u00ed pues, estas dos piezas hablan de la violencia que ocurre en dos espacios que estamos acostumbrados a pensar como diametralmente distintos. Sin embargo, por medio de ambas expresiones podemos ver c\u00f3mo a trav\u00e9s del espacio rural y del espacio urbano, y a trav\u00e9s del tiempo (pues veinticinco a\u00f1os separan ambas piezas) se trazan l\u00edneas comunes en las experiencias de la violencia. <strong><br><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Santiago Vesga Plazas<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"line-height:1.3\"><a href=\"#_ftnref1\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">[1<\/a><a href=\"#_ftnref1\">] <\/a>Acosta L\u00f3pez Mar\u00eda del Rosario 2016.&nbsp;<em>Resistencias Al Olvido: Memoria Y Arte En Colombia<\/em>. \u201cintroducci\u00f3n\u201d Bogot\u00e1: Universidad de los Andes, Facultad de Artes y Humanidades, Departamento de Arte. Pg. 11<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"line-height:1.3\"><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Pacheco, 1979, 5 (v.v 1-2),<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"line-height:1.3\"><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> Cejas Negraz, Manny, 2005, 3 (v.v 8-9)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"line-height:1.3\"><a href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> Acosta L\u00f3pez Mar\u00eda del Rosario 2016.&nbsp;<em>Resistencias Al Olvido: Memoria Y Arte En Colombia<\/em>. \u201cintroducci\u00f3n\u201d Bogot\u00e1: Universidad de los Andes, Facultad de Artes y Humanidades, Departamento de Arte. Pg. 11<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"line-height:1.3\"><a href=\"#_ftnref5\">[5]<\/a> Pacheco, 1979, 5 (v.v 15-17)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"line-height:1.3\"><a href=\"#_ftnref6\">[6]<\/a> Cejas Negraz, Manny, 2005, 3<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"line-height:1.3\"><a href=\"#_ftnref7\">[7]<\/a>Pacheco, 1979, 5(v.25-26)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"line-height:1.3\"><a href=\"#_ftnref8\">[8]<\/a>Cejas Negraz, Manny, 2005, 3&nbsp; (v.v 35-37)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Expresiones del conflicto colombiano en Cuando lo negro sea bello de Adolfo Pacheco y Las tetas de mi madre de Crack Family Adolfo Pacheco y el grupo de rap Crack Family parecen artistas radicalmente opuestos. 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