

En terminos historicos generales, el periodo comprendido entre 1810 y 1830 corresponde al establecimiento de Chile como nación independiente. Abarca:
La Patria Vieja (1810-1814)
La reconquista (1814- 1817)
La Patria Nueva (1817-1823)
En la década de 1820 se establecen las prime-
ras redes de contactos presenciales de músicos
chilenos y argentinos, siendo la primera manifes-
tación de la modernidad en Chile en lo referente
a la internacionalización de la circulación de la
música
Finalizacion de guerra entre liberales y conservadores donde, en la batalla de Lircay el 17 de abril de 1830, triunfan estos últimos.

Seis grandes ámbitos de cultivo de la música como práctica social de la sociedad civil se han detectado en este período.
En primer término, está la utilización de la música como medio de identificación de instituciones que surgen en los inicios del Chile republicano.
En segundo término, está la música como un poderoso apoyo a todo el movimiento político-militar que se desarrolla durante la Patria Vieja, la Reconquista y la Patria Nueva.
En tercer término, está la música que se emplea al servicio del teatro, otra manifestación artística que se cultiva desde la época colonial y que continúa con el establecimiento del país como nación independiente.
Las restantes dos prácticas se desarrollan durante los gobiernos de Ramón Freire y Francisco Antonio Pinto y corresponden, respectivamente, al cultivo de la música en los salones aristocráticos y su proyección al concierto filarmónico público,
La evidencia más temprana de la utilizacion de la música como medio de identificación institucional en el Chile republicano corresponde al Himno del Instituto Nacional (1813) con texto de Bernardo Vera y Pintado y musica atribuida, por el historiador Eugenio Pereira Salas, a José Antonio Gonzales, quien asume la Mestría de Capilla de la Catedral de Santigo en el año 1812.
Durante la Patria Vieja, la Reconquista y la Patria Nueva se incia en Chile la actividad de las bandas militares. Y fueron estas un apoyo inicial para la formacion de uno de los músicos chilenos de mayor revelancia en Chile durante la primera mitad del siglo XIX.

José Zapiola (compositor), quien, en su carta autobiográfica de 1872 consigna en los siguientes términos esta etapa de su vida :
«En 1817 entró a esta ciudad el ejército que, a las órdenes de San Martín, había triunfado en Chacabuco. Aquel ejército tenía dos bandas de música, superiores a la única que tenían los realistas en el Batallón Chiloé, que era detestable. Una de esas bandas marchó al Sur con el Batallón N° 11; la otra, la del 8, quedó en Santiago».«Mi afición a la música me hacía asistir a todas las horas en que esta banda funcionaba. Los oficiales me miraban como si perteneciera al batallón. Contraje amistad con el músico mayor, Matías Sarmiento, que tocaba el requinto y enseñaba a toda la banda, instrumento por instrumento, haciendo oír a cada uno su parte por separado, y siendo él el único que sabía algo de música; pues todos la ignoraban y aprendían de oído lo que él les repetía».
La obra de José Zapiola cubrió todos los ambitos de cultivo de la música de su época, ademas de la musica de salón, la musica militar, la música patriótica, la música para escena y la música sacra, y se constituyó en un epítome de omnipresencia pública durante las décadas de 1830 y la primera mitad de 1840, sin perjuicio de su divulgación después de 1850.

José Zapiola y Manuel Robles, colaboraron en una importante práctica social de la música de gran impacto durante la primera mitad del siglo XIX, el empleo de música orquestal, o instrumental en general, durante las funciones teatrales.
En 1820, al inaugurarse el primer teatro permanente en Santiago, construido por el comandante Arteaga, Zapiola se unió a la orquesta como primer clarinete, bajo la dirección de Manuel Robles. Según Zapiola, el teatro estuvo ubicado en la plazuela de la Compañía hasta su demolición en 1836. La orquesta tenía entre siete y ocho músicos, que ganaban de 20 a 22 pesos por noche. Un detalle curioso era que el suelo del teatro no estaba entablado ni enladillado, lo que hacía que, al marcar el compás con el pie, Robles levantara una nube de polvo visible para el público, ya que el lugar nunca se barría.
Durante la epoca de 1820, los inicios de la actividad de conciertos públicos en Chile, constituyen una proyección al ámbito publico de la actividad musical privada que hasta entonces ocurria en el salón. Se impulsa el valor social de la musica como estimulo para la juventud. La Sociedad Filarmonica de Santiago ofrecera para ese entonces noches de un recreo propio de unas personas civilizadas.
EXISTIÓ SEIS CONCIERTOS DE LA SOCIEDAD FILARMONICA REALIZADOS ENTRE JUNIO Y SEPTIEMBRE DEL AÑO 1826.
Desde una perspectiva historica, estos seis conciertos representan un logro unico no solo en el periodo comprendido entre 1810 y 1830 sino que durante toda la primera mitad del siglo XIX. (no existia en su momento en cuanto a numero y continuidad de conciertos organizados en Santiago por instancias locales Drewetcke impulso con entusiasmo la actividad musical de cámara en los salones santiaguinos durante las décadas de 1820 y 1830.




Segun Zapiola, la llegada a Santiago de Isidora Zegers en 1822, fue un acontecimiento que efectuo una verdadera revolucion vocal. Comentaba Zapiola:
- Trajo consigo las óperas de Rossini.
- Tenia una vocalizacion brillante y atrevida
- Afinacion irreprochable. Alcanzaba el fa agudisimo con toda franqueza
Andres bello destaco igualmente la voz de Isidora en terminos de poder y dulzura, precision, brillantez, y expresiva energía.
De ancestros flamencos, franceses y españoles, Isidora, impulsó con esfuerzo la actividad musical en el pais, haciendo gala de su versatilidada musical en la voz, el piano y la guitarra en los conciertos de la Sociedad Filarmonica.
La obra musical de Isidora Zegers y Montenegro fue concebida para el salon y escrita para piano o para voz y acompañamiento instrumental. Nunca alcanzó el ámbiro publixo durante la vida de la compositora y se mantuvo en lo mas recondito de su intimidad, a pesar que ella jugó un papel clabe en el inicio de los conciertos públicos de Santiago en las postrimerías de la fecunda decada de 1820, cuando se produce el surgimiento y ocaso de los primeros regimenes politicos de raigambre liberal en el país.
Maestro de ISIDORA

Desde una perspectiva de conjunto, las prácticas sociales de la música que se han considerado se proyectan de distintas maneras a las subsiguientes décadas de 1830, 1840 y 1850. La utilización de la música como un medio para identificar instituciones continúa a través del siglo XIX, según surgen nuevas instituciones en una época en que se afianza la organización del país.
El apoyo de la música a todo el movimiento político militar que se desarrolla durante la Patria Vieja, la Reconquista y la Patria Nueva se diversifica en dos vertientes; las ocasionalidades patrióticas y las ocasionalidades políticas. Las primeras constituyen una poderosa base para la comunicación a amplios sectores del público y la continuidad en el tiempo de la obra de figuras como José Zapiola. Por su parte, las ocasionalidades políticas dan pábulo a obras musicales a contar de la década de 1850, cuando la actividad política se amplía a sectores de la ciudadanía mayores que el estrecho círculo oligárquico en que se desenvuelve durante las dos primeras décadas de la denominada «república portaliana».

SILGO XIX
Manuel Robles Gutiérrez – Himno Nacional


Contradanza: L’Adraste – Isidora Zegers https://www.youtube.com/watch?v=9E9BKUBowJA
Federico Guzmán Frías – La Zamacueca
Enrique Soro – Danza Fantástica
Alfonso Leng – Doloras
Contradanza La Madelinette – Isidora Zegers
https://www.youtube.com/watch?v=CFbjQVB97t4
ZEGERS: Les regrets d’une bergère (1823)
https://www.youtube.com/watch?v=yM_DknnDcdA
José Zapiola: Suite (Bolero, Contradanza, Zamacueca, Finale)
https://www.youtube.com/watch?v=uhmPZvlwyqU
Compositores extranjeros que se avecindaron en Chile a contar de 1840
Otra manifestación de la modernidad en Chile,
en lo referente a la internacionalización de la
circulación de la música, está en el número de
compositores extranjeros que se avecindaron
en Chile a contar de 1840, complementando
el grupo de figuras extranjeras que lo hicieron
durante la década de 1820.
Enrique (Henrique, Enrico) Lanza – Londres 1810
contratado, en 1839, por el Gobierno de Chile como maestro
de capilla de la Catedral de Santiago.Lanza fue, junto a José Zapiola, el músico del que se ha registrado el mayor número de
presentaciones durante la década de 1840 y comienzos de la década de 1850.
Máximo Escalante – El Salvador
«iniciador de la enseñanza de los instrumentos de cuerda en el Conservatorio Nacional de Música»
Prosper Guión – Francia
Llegó a Chile en 1849 a cargo del primer conjunto de ballet romántico que se conociera en el país. Dio a conocer también el
género de la ópera cómica francesa
Antonio Neumane (=Neumann) (1818-1871)
Colaboró con Zapiola en Lima durante la estada del creador chileno en la capital del Perú el año 1846. En 1852 anuncia que se radica en Santiago como profesor de canto, piano y composición
Adolphe Desjardins – Francia
Llegó a Valparaíso en 1849 desde Río de Janeiro. Después de ofrecer conciertos en El Puerto se trasladó a Santiago, donde se transformó en el primer director del recién creado Conservatorio Nacional de Música (el catálogo de su obra se señala en el apéndice II de este capítulo).
Los creadores nacionales a
mediados de siglo
Los compositores chilenos activos a mediados del siglo XIX se pueden clasificar en dos grupos diferentes.
- Por una parte están aquellos músicos cuya labor fue ocasional y continuó durante la segunda mitad del siglo. La confluencia de lo patriótico y de lo religioso que esta obra presenta la vincula con uno de los rasgos característicos de este período de la historia musical chilena, y que se reafirma en lo musical, puesto que es un contrafactum de la Canción Nacional.
Entre ellos se puede consignar a Jacinto Chacón, con un «Himno de Accion de Gracias que la comunidad de la Merced dirije a Dios, a la Patria, a sus prelados i profesores», entonado «por la comunidad de la Merced, en la noche del 14 de Enero, en el acto de la reparticion de premios en aquel convento»
- El segundo grupo está conformado por músicos cuya labor como creadores se inicia en este período pero que alcanza sus ribetes definitivos en el siguiente, que se inicia a contar de 1855.
Uno de ellos es Eleodoro A. Pérez, cuya gran cavatina titulada El proscrito se presentó el 11 de septiembre de 1851 en un concierto a beneficio de María Cailly
El otro compositor es Federico Guzmán Frías (1836-1885), una de las figuras claves de la creación musical chilena decimonónica. Entre los años 1853 y 1856 escribió las quince primeras obras de su extenso catálogo de 140 composiciones, entre las cuales figura su conocida Zamacueca para piano.
La zamacueca en la chingana
Durante la primera mitad del siglo, la chingana, como epicentro de la fiesta popular,
alcanzó un alto número en Valparaíso, Santiago y en otras ciudades del país.existían en Santiago más de
cuarenta chinganas, que abrían los domingos y lunes de cada semana. La presencia en ellas de la zamacueca
consta en diversos documentos
La zamacueca en el teatro
La multiplicación de las chinganas, y su problemática proyección como espectáculo alternativo para la sociedad civil,
no tardó en entrar en conflicto con el teatro, por entonces concebido como ‘escuela de costumbres’
y ‘difusor de las luces’ desde la óptica de la cultura burguesa liberal.


La zamacueca-espectáculo alcanza una nueva dimensión hacia finales de la década de 1840 y comienzos de la década de 1850. Por entonces se insertó como «aire» local / nacional en presentaciones de música instrumental en el teatro, combinadas con repertorio de música vocal y con funciones de obras cómicas dramáticas, además de ópera y danza.Durante el siglo XIX, y pese a la permanente regulación y control oficial de este «solaz del pueblo llano», la festiva presencia de la zamacueca permaneció como fuente de experiencias comunitarias, irradiadas vitalmente en el
imaginario colectivo de este rincón del planeta.
La Gran Parada Militar en Honor a las Glorias del Ejército de Chile es un desfile militar que se realiza desde 1819, se efectúa en el parque O’Higgins de Santiago, la capital de Chile, cada 19 de septiembre para conmemorar el «Día de las Glorias del Ejército de Chile». En este homenaje al Ejército de Chile, participan las restantes instituciones de las Fuerzas Armadas, Carabineros de Chile y Policía de Investigaciones de Chile.
Adiós al Séptimo de la Línea - Esta marcha es una adaptación de la canción "Adiós al Cuarto de Línea", compuesta alrededor de 1880 por el sargento segundo Luis Mancilla, jefe de banda del Regimiento Granaderos a Caballo.
https://www.youtube.com/watch?v=KI5DEmGQqdo
Marcha Militar Chilena: "Himno a la Victoria de Yungay"
https://www.youtube.com/watch?v=gpS0cPCiFZ0
Marcha Militar "11 de Línea" - Versión Chilena y Argentina-Original - Compuesta por el músico italiano O. D'Alo, quien prestó servicios en el ejército chileno a finales del siglo XIX y principios del XX.
https://www.youtube.com/watch?v=89UPzsAMVHA
Glorias Prusianas - Ejército de Chile [Registro Histórico] - Compuesta por Johann Gottfried Piefke en 1871
https://www.youtube.com/watch?v=_bfiAG7CFqE
A finales del siglo XIX, la música en Chile experimentó una transformación significativa debido a varios factores históricos, culturales y tecnológicos
1. Influencia europea y consolidación del romanticismo
Durante esta época, la música chilena estuvo fuertemente influenciada por las corrientes europeas, especialmente el romanticismo musical. Se promovió la música académica con formas como la ópera, la música de salón y la música sinfónica.
- Ejemplo: Federico Guzmán Frías y sus obras para piano, inspiradas en la música de Chopin y Schumann.
- Ejemplo: La destacada labor de Isidora Zegers, quien fomentó la música de cámara y promovió compositores europeos en Chile.
2. Crecimiento de instituciones musicales
- Fundación del Conservatorio Nacional de Música (1852): A finales del siglo XIX, esta institución comenzó a consolidarse como un centro clave para la formación de músicos.
- Orquestas y bandas militares: La presencia de bandas militares fomentó la composición de marchas y música instrumental.
3. Desarrollo de la ópera y el teatro musical
El auge de la ópera italiana y francesa impactó la música chilena. Compositores nacionales comenzaron a escribir zarzuelas y óperas con temas locales.
- Ejemplo: José Zapiola trabajó en la producción de música para teatro y zarzuela.
4. Música folclórica y la zamacueca
- La zamacueca, considerada antecesora de la cueca, siguió evolucionando como una de las expresiones más importantes de la música popular chilena.
- A finales del siglo XIX, la cueca comenzó a consolidarse como el género más representativo del folclore chileno.
5. Primeras grabaciones y difusión musical
- Si bien la grabación de música en Chile aún era incipiente, el desarrollo del fonógrafo permitió que algunas interpretaciones comenzaran a registrarse y difundirse a nivel nacional.
- Primeros movimientos sociales chilenos (1890-1920)
En Chile, a fines del siglo XIX, se vivió un período de prosperidad económica que se prolongó hasta la década de 1920, pero que no logró mitigar la situación de pobreza que afectaba a parte importante de la población.
Las primeras manifestaciones del nuevo movimiento social, surgieron en los centros mineros, puertos y ciudades, siendo los artesanos y obreros sus protagonistas y las mutuales, sus organizaciones. Luego, con la transformación de las mutuales en mancomunales o sociedades de resistencia, el surgimiento de partidos políticos obreros y la aparición de líderes sindicales, se inició una etapa caracterizada por un mayor contenido ideológico que radicalizó los postulados del movimiento.