si yo tuviera sexo con dios, ¿sería posible tener sexo con dios? ¿su cuerpo sería humano o se moldearía a mi antojo?
qué divertido sería recibir la
comunión en mis rodillas y que su miembro fuese un cigarro para fumar, que
pudiera inhalar su alma o lo que sea que lo componga, podría besar sus
labios y adentrarme en su boca para nadar en ella.
podría navegar por su
cuerpo hasta llegar a su corazón, para escuchar su ritmo y hacer una
canción con él.
sus adentros tendrían miles de colores, su bilis sería
aceite de linaza, sus órganos flores de un loto.
nuestros jadeos se
escucharían por el mundo entero, sus manos me quemarían y la
húmedad de nuestros cuerpos curaría a los ahogados por sequía.
mi placer se
manifestaría como el despertar del sol en la mañana, mis fluídos como la
lluvia estrepitosa de una tormenta.
nuestra saliva combinada como óleo y
trementina para pintar todas las casas del mundo.
el choque de nuestros
cuerpos como las olas encontrándose con las rocas en el mar.
quiero
fusionarme con él y poder llamarme dios.
quiero que seamos uno, que
reemplacemos el agua de los mares con nuestro sudor, que la música que
guardan los vinilos sea la melodía de nuestro placer anestesiado.
todas las
palabras y sonidos derramados en mi oído podrían ayudarnos a inventar un
nuevo idioma.
que interesante sería el ser venerada por el mundo entero,
cuestionada, señalada, adorada, odiada.
quisiera ser su esclava pero
también me gustaría dominarlo y lastimarlo, mordería su piel hasta
descubrir su sangre, una sangre infinita.
creo que me envolvería tanto que
me convertiría en un clavel rojo, mi cuerpo se desvanecería en pétalos y de
mi solo quedaría una semilla que solo él podría admirar.
ojalá poder
sentirlo de esa manera, para que solo por un segundo fuésemos igual de
vulnerables, débiles y necesitados