soberbia tusa

Yo por desear dudaba 

Tu por amar creías

Yo curioso te seguía

Tu confiado te engañabas

 

Disque el amor te lo sabías 

no te temías que fuera demasiado

Expectativas te tomaron preso

No pude ser tu fantasía

 

Cuando por fin te animaste a verme 

querer se volvió quería

basto con tu epifanía

ya sólo era desilusión

 

Terrible trampa te tendiste 

por imaginar a tu amado

Al hacerme enemigo de tu ficción 

te convertiste en mi asesino 

 

Por desearte con mis dudas

esta lección al final no es mía 

Libre de fantasmas te pregunto:

¿volverías a amar lo que no existe?


El amor necesita realidad. Amar a través de una apariencia [...]. a un ser imaginario; nada puede haber más atroz que descubrirlo. Ni siquiera la muerte, pues la muerte no impide al amado haber existido. Tal es el castigo por cometer el delito de alimentar el amor con imaginación. 

– Simone Weil

,